miércoles, 7 de enero de 2009

Suegras

Hay un ser que los hombres no precisamente amamos. Si fuera buena Dios tuviera una y no la tiene. Dios le dijo a Noé: “Salvad toda tu parentela y todas las especies”, pero ella no entró en el rubro de la parentela ni de las especies. Ella le dice a su hija: “El hombre con quien te cases aunque no sea muy buen mozo y sea muy poco inteligente deberá ser muy solvente. Mucho ojo al apellido, si vas a construir un nido no podrá ser un Don Nadie el que sea tu marido. Deberá ser estudiado, arquitecto o licenciado y en el frente de su auto obligatorio el logotipo de Mercedes Benz”. Y su hija venderá al mejor precio su virtud, enterrará el amor en ataúd y a su conciencia no le quedará salud. Su hija será de ese hombre un artefacto muy usual, el prototipo de un objeto muy sensual, para hacerle el amor por las noches muy puntual. Elle le dice cuando sale, dicta con quien sale, y con quien le convenga. Ella me hace mala cara, no me quiere en su casa. Ella se llama: Suegra.

Señora fulana de tal, haga el favor de no tratarme así, no piense que por mi facha soy un sujeto de muy mal vivir. Comprenda que todos los hombres no pueden vestirse como su marido, los tiempos han cambiado mucho y ya nadie convence a los hombres finos. Yo sé que no he sido buen ejemplo como lo profesa usted, pero yo sí me enamoré. Sé que la gente no me mira bien pero yo no le he hecho mal a nadie, sé que no soy alumno de cien pero me comporto con mucho donaire. Su hija necesita un hombre que no tenga malicia, el prototipo de alguien puro que se guarda para un futuro, que piense en todo lo que es bueno, lo que es agradable, lo que es perfecto. Piense en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es de buen hombre. Que la llame “bonita” en lugar de “sexy”, que llame para saber cómo está aun después de haber terminado con él, quien se quede despierto sólo para verla dormir, que la bese en la frente, que quiera mostrarle el mundo cuando este desarreglada, que tome su mano frente a sus amigos, que le recuerde constantemente cuanto le importa y lo suertudo que es por tenerla, que cuando hable con sus amigos diga: “Es ella...”. Ella necesita un hombre que tenga la libertad para salir y regresar con algo maravilloso que regalarle cada día, un hombre suficientemente sensible y fuerte que la comprenda, la anime y no la deje caer. Necesita un hombre que ella pueda respetar, partiendo del respeto que él mismo se gane con el trato, el amor y la admiración que le dé, un hombre que luche por la perfección espiritual para compartir la fe en Dios, un hombre que luche por la perfección financiera porque, aunque su hija puede desempeñar cualquier trabajo, igual o incluso mejor que los varones, necesita alguien con quien coordinar los dineros que entren a sus vidas. Tal vez su hija merezca alguien mejor que yo, mas usted me odia sin saber, pero sepa que yo soy mejor hombre que el que solo comparte la cama con usted.

"Un hombre interesado en algo puro, en algo serio
no trae hostigamientos, no viene con misterios
no busca que se embriague para invadir su dignidad

Un hombre interesado en una buena compañera
no busca en una noche hacer con ella lo que quiera
no llega seduciendo con palabrerías que no son verdad
cargadas de maldad..."

(Y llora - Hector Delgado)
http://www.flickr.com/photos/stanfer/7404709880/in/photostream

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